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Publicado el · 27 de julio de 2026

Jatrofa. La flor que me sorprendió con su color

Cada nueva flor es para mí un pequeño viaje.

Jatrofa. La flor que me sorprendió con su color

A veces sé de antemano en qué consistirá el próximo proyecto. Otras veces es la propia planta la que me encuentra. Ahora trabajo con la jatrofa, una planta tropical singular que llamó mi atención de inmediato. Ante todo, por su color. Después de tantos tonos suaves y apagados, resultó extraño tener entre las manos un rojo carmesí tan intenso. Saturado, vivo, casi luminoso. Pero cuanto más observo la jatrofa, más me enamoro de ella, y no solo por el color.

Lo que más me ha cautivado son sus minúsculas inflorescencias. Parece como si decenas de pequeñas flores se hubieran reunido en una sola ramita delgada. Cada una es diminuta, pero juntas forman esa imagen expresiva que resulta imposible pasar por alto

Son precisamente estas plantas las que me inspiran a crear flores en porcelana fría. Me recuerdan que la belleza no siempre es ruidosa. A veces se esconde en los detalles más pequeños: en la curva de un pétalo, en la transición suave entre matices, en un tallo fino, o en la manera en que la naturaleza reúne multitud de florecillas en una inflorescencia armoniosa. El trabajo con cada flor de porcelana fría comienza con una larga observación. Estudio la forma, las proporciones, el carácter de la planta. Lo que me importa no es reproducir simplemente su apariencia, sino preservar la sensación que surge al encontrarse con la flor viva. La jatrofa ha sido para mí exactamente ese tipo de descubrimiento. Inesperado, luminoso y muy delicado. Muy pronto ocupará su lugar entre mis trabajos botánicos de autor. Mientras tanto, sigo contemplando con atención cada pequeña flor y la voy trasladando, paso a paso, a la porcelana fría.

Jatrofa. La flor que me sorprendió con su color — Eternal Bloom